jueves, 1 de julio de 2010

Luisa Pagola
retratos

del 1 al 27 de junio
Lo que vemos, no está hecho solo de lo que estamos viendo sino de lo que nosotros somos...Fernando Pessoa


El retrato es un género extraño: no goza de mucho prestigio aparentemente entre los artistas, y sin embargo nadie deja de pensar en algunos de ellos al recorrer la historia del arte. Desde la Dama de Elche a Lucien Freud, de La Gioconda a Van Gogh.
Durante siglos, el retrato buscó la similitud, el parecido. Más tarde, en el retrato contemporáneo, y con la fotografía para “ser fiel al modelo”, el artista rompe el compromiso con la realidad y establece nuevos códigos: aparece la imagen personal, cambia la forma de mirar. El retrato empieza a dejar ver mucho más allá de la apariencia. Puede respetar los modelos o puede destruirlos, puede traspasar personalidades y presentar aspectos ocultos de los personajes. El creador plantea sus propios códigos.
Hay pocos artistas actuales que se animen a hacer toda una serie de retratos, como ésta que presenta ahora Luisa Pagola. Con un agregado: Luisa retrata a su propia familia, sus seres queridos, su entorno.
Decía Francis Bacon:” El modelo es una persona de carne y hueso, y lo que hay que capturar es lo que emana de dicha persona. No hablo en términos espirituales y demás -eso es lo último en lo que creo-. Pero de cada persona emana algo, no importa quién sea, y en algunas personas la emanación es más fuerte.” Yo no dudo que Luisa Pagola logra atrapar aquello emanado de cada uno de sus modelos. Y lo consigue además, a través de una técnica impecable y con un planteo estético. Una artista verdadera.

Florencia Salas